domingo

Tan pintoresca.



  Todas las noches, antes de dejarme caer en los brazos de Morfeo, me pregunto si alguna vez nos veremos lo suficientemente reales el uno para el otro. Lo suficiente, tan solo, para poder rozarnos.
  Espero que te des cuenta de que te estoy buscando. Hace mucho tiempo que perdí la esperanza, pero ella me está siguiendo. 
  Tal vez me veas en la esquina de esa calle tan pintoresca a la que todos los enamorados van para amarse. Te estoy esperando. ¿No te das cuenta? 
  Estoy interpretando el teatro de mi vida. Al personaje que va de dura pero que, en el fondo, te echa de menos. 
  El tarro de ahorro en el que meto los recuerdos se ha roto y ya no sé dónde están. ¿Por qué no vienes y ahorramos recuerdos? 
   Estoy perdida en el pasado, otra vez. Estamos jugando al póquer, a ver quién gana más fichas, a ver quién se hace más daño. 
   La esquina de aquella calle está llorando porque no volvemos a ir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario